28.3.11

De Cristos, Magdalenas y moji/gatas.

Estos somos tú y yo. Tú sabes que eres inteligente. Yo también lo soy. Te intimida que alguien tan "joven" como yo haya llegado tan lejos. Cansado de fracasar al tratar de demostrarme que eres más inteligente y sabes más que yo, me atacas en lo personal, me señalas mis errores, aunque a veces temes perderme (o perder los privilegios de tu relación conmigo) y entonces enfatizas mis virtudes. Pareciera que te obsesionan los cambios que están ocurriendo en mi vida y quieres hacer un esfuerzo por entenderme.

Tenemos conversaciones intensísimas de mil temas, hasta por correo electrónico. Sé que te intereso, pero no sé hasta qué punto ni para qué. Yo he sido honesta, auténtica, de la única forma que sé ser. Tú, en cambio, ocultas todo. Leía hace poco que ocultar las cosas es poseerlas... y tú eres un gran acaparador. 

Como el buen Jebús, lo tuyo es vivir con tu madre a los 34 y hacerle a la carpintería (no, no es metáfora). Tú me quieres devolver al camino del bien, por eso juzgas mi tendencia a fiestear, mi adicción al tabaco y mi putería. Me quieres de discípula. Pero, a diferencia de la buena María Magdalena, yo no tengo demonios que exorcizar ni ungiré tus pies con perfumes porque no soy ese tipo de persona.

You're no Jesus. At least not to me. Como sabes que no puedes conmigo, te refugias en los brazos de una ruca amante de la Biblia (apesar de tu declarado ateísmo). En verdad llegué a creer que tus convicciones ideológicas podían más que tu orgullo de macho. No importa lo compatibles que tú y yo seamos a nivel intelectual. Al final del día lo único que importa es que no te cuestionen, que no te señalen tus errores y que, por supuesto, no te puedan ganar en una discusión. La competitiva, arrogante y hostil no soy yo, cariño. Mírate en un espejo, no en mí. Entenderte no es entenderme. Tú y yo no somos iguales, ni lo seremos jamás.

Ojalá las cosas con la (moji)gata esa con voz de pito te salgan bien. Es posible que eso sea lo que un hombre como tú se merece. Yo, en cambio, seguiré volando, libre de ataduras. Libre del control que hombres como tú tratan de ejercer sobre mujeres como yo. Machos hay muchos, pero pocos hombres tienen los cojones que se requieren para lidiar con alguien como esta "humilde servidora"... #hedicho