Estoy sintiendo del bien el mal
Estoy queriéndome engañar
Estoy enferma por tu amor...
Estoy queriéndome liberar
Que a veces pienso en ti de mas
Estoy enferma por tu amor
Intento sacudirme
Las horas que me diste
Prometo serle fiel
A todos mis deseos
Dejándote ir lejos
Prometo serte fiel
Estoy sintiendo del bien el mal
Estoy queriéndome engañar
Estoy enferma por tu amor...
Estoy queriéndome liberar
Que a veces pienso en ti de mas
Estoy enferma por tu amor
Quisiera ir contigo
Al borde, al infinito
Ahora qué mas da?
Tu piensas demasiado
Yo siento demasiado
Ahora qué mas da?
Que mas da...
Estoy sintiendo del bien el mal
Estoy queriéndome engañar
Estoy enferma por tu amor
Estoy queriéndome liberar
Que a veces pienso en ti de mas
Estoy enferma por tu amor
Estoy sintiendo del bien el mal
Estoy queriéndome engañar
Estoy enferma por tu amor
Estoy queriéndome liberar
Que a veces pienso en ti de mas
Estoy enferma por tu amor
5.2.12
Qué mas da...
28.1.12
Desesperación emocional
En ocasiones extraño el ser sólo yo
Pensar solamente para mi
Hacer solamente lo que quiero
La situación es que ya no se qué es lo que quiero
Pensar solamente para mi
Hacer solamente lo que quiero
La situación es que ya no se qué es lo que quiero
22.1.12
¿Tienes huevos o te vale?
¿Nunca les ha pasado que se avientan toda una noche echándose miraditas con un chico y al día siguiente se topan y ni un hola, ni nada?
Y luego andan preguntando que por qué las viejas damos el primer paso... Bah!
21.1.12
Open letter to a couple of former lovers
Aquí voy, de nueva cuenta, tras cuatro meses, a caer en los mismos lugares comunes en los que llevo cayendo desde hace años.
En fin, he aquí esta carta abierta.
Los quiero a ambos. No cuestionen mis querencias; son así. Ambos han marcado mi vida, de forma muy peculiar cada uno. Quiero entregarles unas líneas, sólo porque sí, sin pretexto, sin afán de conseguir algo.
A:
Mi 2011 es tuyo. Tu presencia me permitió sobrellevar momentos difíciles y superar duelos. Eres increíble. Nada puede haberme sorprendido tanto como tu singularidad. Y, al mismo tiempo, eres alguien como cualquier alguien que estuvo ahí, en el momento preciso.
J:
La vida te pone a las personas por momentos y en circunstancias específicas. Sea unos minutos, sea una vida entera. Tan pocos (y tan increíbles) minutos fueron necesarios para enamorarme. No (re)quiero más.
A:
El hecho de que hayas decidido estar con alguien más no fue un obstáculo. Hay algo inexplicable cuando nos topamos. Fuimos amantes, ahora somos amigos; podemos reconciliar ambas partes.
J:
Un día me di cuenta de que deseaba volver a tocar el piano. Me inspiré en ti. Elegí una pieza que me recordara a tu persona. Ahora, cada día, practico durante un rato que me permite olvidarme del mundo. Termino y me acuerdo de ti.
A:
Quiero que sigamos colaborando. Tu mente y la mía son una explosión cinematográfica. Tan caro me es nuestro proyecto profesional como me eres tú. Si requiero abrazarte, es sólo porque en ti veo algo hermoso, algo digno de aprehender durante segundos.
J:
Si me dijeran que me quedara con un instante, sería aquel en el que me enseñaste una de las lecciones más memorables so far en mi vida. Me dijiste: "no te disculpes por ser quien eres". No lo volveré a hacer jamás. Tienes tanta razón entre ese par de ojos honestos.
En este momento los libero de mí. Dudo que les preocupara demasiado, pero aun así, ahí les va su libertad (de mi mente, de mi corazón, de mi corporeidad).
Los quiero, como una idiota, como una persona que sólo sabe quedarse con lo maravilloso que le dieron y que es capaz de dejar de lado lo hiriente.
Los amo, como puede cualquiera amar lo hermoso.
Les pido sólo una cosa: exijan que quien los ame sea mejor que ustedes mismos (y, de ser posible, mejor que yo).
En fin, he aquí esta carta abierta.
Los quiero a ambos. No cuestionen mis querencias; son así. Ambos han marcado mi vida, de forma muy peculiar cada uno. Quiero entregarles unas líneas, sólo porque sí, sin pretexto, sin afán de conseguir algo.
A:
Mi 2011 es tuyo. Tu presencia me permitió sobrellevar momentos difíciles y superar duelos. Eres increíble. Nada puede haberme sorprendido tanto como tu singularidad. Y, al mismo tiempo, eres alguien como cualquier alguien que estuvo ahí, en el momento preciso.
J:
La vida te pone a las personas por momentos y en circunstancias específicas. Sea unos minutos, sea una vida entera. Tan pocos (y tan increíbles) minutos fueron necesarios para enamorarme. No (re)quiero más.
A:
El hecho de que hayas decidido estar con alguien más no fue un obstáculo. Hay algo inexplicable cuando nos topamos. Fuimos amantes, ahora somos amigos; podemos reconciliar ambas partes.
J:
Un día me di cuenta de que deseaba volver a tocar el piano. Me inspiré en ti. Elegí una pieza que me recordara a tu persona. Ahora, cada día, practico durante un rato que me permite olvidarme del mundo. Termino y me acuerdo de ti.
A:
Quiero que sigamos colaborando. Tu mente y la mía son una explosión cinematográfica. Tan caro me es nuestro proyecto profesional como me eres tú. Si requiero abrazarte, es sólo porque en ti veo algo hermoso, algo digno de aprehender durante segundos.
J:
Si me dijeran que me quedara con un instante, sería aquel en el que me enseñaste una de las lecciones más memorables so far en mi vida. Me dijiste: "no te disculpes por ser quien eres". No lo volveré a hacer jamás. Tienes tanta razón entre ese par de ojos honestos.
En este momento los libero de mí. Dudo que les preocupara demasiado, pero aun así, ahí les va su libertad (de mi mente, de mi corazón, de mi corporeidad).
Los quiero, como una idiota, como una persona que sólo sabe quedarse con lo maravilloso que le dieron y que es capaz de dejar de lado lo hiriente.
Los amo, como puede cualquiera amar lo hermoso.
Les pido sólo una cosa: exijan que quien los ame sea mejor que ustedes mismos (y, de ser posible, mejor que yo).
21.9.11
Te pongo en contexto, querido
Hace tres meses tuvimos nuestra primera cita. Te confieso, fue algo muy impulsivo y casi nada racional animarme. Verás, te lo dije ese día y ya no te lo volví a repetir, venía saliendo de una ruptura Te confieso, no podía dejar de pensar en nuestra relación laboral mientras bebía mi martini y escuchábamos post rock. Hasta que, bueno, pasamos a la cama.
He transitado por todos los estados de ánimo posibles desde entonces: entusiasmada, agobiada, abrumada, ilusionada, etcétera, etcétera, etcétera. Y conforme han pasado los días, los encuentros y los besos de despedida en la parada del autobús, me ha ido gustando más. Aún con todos mis prejuicios que con lo laboral, que con las edades, que con nuestros estilos de vida, me has ido ganando.
Pero luego vienen tus otras relaciones y mis otras aventuras, que están bien escondiditas, no vaya a ser. Pongo freno de mano.
Te pondré un poquito en contexto, mi vida se ha construido con relaciones fallidas. Ni unita sale bien. La última, antes de ti, ésa que me mandó a la chingada de ida y vuelta, pues, fue con alguien con quien tenía exactamente la misma situación que contigo -a todos los niveles-.
Tampoco te he hablado de mis reales deseos de andar con esa chica.
Comprenderás ahora, porqué siempre estoy en silencio.
No, no estoy intenseando mal, ni reprochando ni nada. Es que, no estoy acostumbrada a que me vaya bien. Y estoy contenta contigo, de verdad. Somos algo libre y muy bonito. Has cambiado mi perspectiva radicalmente. Contrario a lo que pensé de inicio, he crecido mucho compartiendo cosas contigo. (Con todo y el limitadísimo tiempo y la lejanísima distancia).
No sé ni porqué escribo esto, es que... como decirlo... yo también dormiría diario contigo.
Bueno ya, sigamos fluyendo.
Yo no escribí nada.
He transitado por todos los estados de ánimo posibles desde entonces: entusiasmada, agobiada, abrumada, ilusionada, etcétera, etcétera, etcétera. Y conforme han pasado los días, los encuentros y los besos de despedida en la parada del autobús, me ha ido gustando más. Aún con todos mis prejuicios que con lo laboral, que con las edades, que con nuestros estilos de vida, me has ido ganando.
Pero luego vienen tus otras relaciones y mis otras aventuras, que están bien escondiditas, no vaya a ser. Pongo freno de mano.
Te pondré un poquito en contexto, mi vida se ha construido con relaciones fallidas. Ni unita sale bien. La última, antes de ti, ésa que me mandó a la chingada de ida y vuelta, pues, fue con alguien con quien tenía exactamente la misma situación que contigo -a todos los niveles-.
Tampoco te he hablado de mis reales deseos de andar con esa chica.
Comprenderás ahora, porqué siempre estoy en silencio.
No, no estoy intenseando mal, ni reprochando ni nada. Es que, no estoy acostumbrada a que me vaya bien. Y estoy contenta contigo, de verdad. Somos algo libre y muy bonito. Has cambiado mi perspectiva radicalmente. Contrario a lo que pensé de inicio, he crecido mucho compartiendo cosas contigo. (Con todo y el limitadísimo tiempo y la lejanísima distancia).
No sé ni porqué escribo esto, es que... como decirlo... yo también dormiría diario contigo.
Bueno ya, sigamos fluyendo.
Yo no escribí nada.
24.8.11
Tocas pero no agarras.
Yo no me enamoro de nadie. Me pierdo. Pierdo la cabeza. Me dejo ir para no tener que lidiar a solas con lo que ocurra, distraerme y dejar que la vida me suceda. Justifico la pérdida de tiempo en “amar intensamente.” Que sí amo. Pero enfermamente también. Te agradezco por salvarme, pero te odio por no darte cuenta de que lo que necesito es no tenerte. Entonces trato de irme pero no puedo porque te quiero. Así se me va la vida. Así te arrastro conmigo.
No quiero arrastrarte. Ni a ti, ni a ti ni a nadie más. Y eres una adicción. Conocer, desgarrar, sacarle las entrañas otro. Conocerle el alma, lo más oscuro, lo más secreto, lo olvidado, lo perdido, lo doloroso, lo más hermoso, hacerla tuya, absorberla. Es maravilloso. Pero amo tanto amarte que no voy a desgarrarte. Porque prefiero aguantarme las ganas de destrucción y no deshacer a alguien más. Para siempre. De traumas y fantasmas, peleas, humillaciones, complicaciones indescifrables por mi oscuro silencio. Mi enferma manera de manifestarme. Enredada, siempre estratégica para atraparte pero dolerte para que me dejes, pero dañado.
Eso no quiero hacerlo. No más. No puedo vivir haciéndome pedazos. Es mi adicción. Sufrir para sentir. Me odio. Me odio porque siempre que algo espulgo me encuentro con el mismo egoísta demonio que llevo dentro. Tan torcida...por culpa de mi historia o no, pero bien que a sabiendas me lo provoco.
Basta. Es demasiado conciencia sobre la inconsciencia. Al inconsciente no se le escucha, no se le sabe, no se le controla. Por eso no debes. No debo. Qué fastidio, qué joda, de ánimos de sufrir.
Pasemos la vida ligera. En soledad, con encuentros cortos y fugaces. Que no alcancen a tocar fibras, que sean siempre buenos por su temprano e indoloro desenlace. Ya, mejor así.
Tocas pero no agarras.
No quiero arrastrarte. Ni a ti, ni a ti ni a nadie más. Y eres una adicción. Conocer, desgarrar, sacarle las entrañas otro. Conocerle el alma, lo más oscuro, lo más secreto, lo olvidado, lo perdido, lo doloroso, lo más hermoso, hacerla tuya, absorberla. Es maravilloso. Pero amo tanto amarte que no voy a desgarrarte. Porque prefiero aguantarme las ganas de destrucción y no deshacer a alguien más. Para siempre. De traumas y fantasmas, peleas, humillaciones, complicaciones indescifrables por mi oscuro silencio. Mi enferma manera de manifestarme. Enredada, siempre estratégica para atraparte pero dolerte para que me dejes, pero dañado.
Eso no quiero hacerlo. No más. No puedo vivir haciéndome pedazos. Es mi adicción. Sufrir para sentir. Me odio. Me odio porque siempre que algo espulgo me encuentro con el mismo egoísta demonio que llevo dentro. Tan torcida...por culpa de mi historia o no, pero bien que a sabiendas me lo provoco.
Basta. Es demasiado conciencia sobre la inconsciencia. Al inconsciente no se le escucha, no se le sabe, no se le controla. Por eso no debes. No debo. Qué fastidio, qué joda, de ánimos de sufrir.
Pasemos la vida ligera. En soledad, con encuentros cortos y fugaces. Que no alcancen a tocar fibras, que sean siempre buenos por su temprano e indoloro desenlace. Ya, mejor así.
Tocas pero no agarras.
12.8.11
Suscribirse a:
Entradas (Atom)